domingo 30 de mayo de 2010

Patria y familia...

Pensé que ella tenía lo que hay que tener. Solíamos hablar cosas importantes. Recuerdo que no le importaba estar gorda o flaca. Asumía sus rulos y no se planchaba el pelo. Era, creía yo, librepensadora. Juraba que, si tenía una hija, nunca le iba a comprar una escoba y una cocinita para jugar. Me llenaban de oxígeno aquellas charlas. Ahora, algo reblandecida, se casó y tiene una hija. Le compró juegos que estereotipean. En Facebook, saluda a la patria en el día de su bicentenario. Hace pilates. Ahora tiene mascota, y cuando venía a mi casa saludaba a mi gato como con asco.No sé porqué pero recuerdo, ahora, cómo me dolía el estómago cuando de niña, los domingos veía un programa sobre una familia italiana en Argentina. Se reunían todos los domingos a comer pastas. A mí me entraba una depresión cuando escuchaba el latiguillo Lo primero es la familia...